Recientemente la revista XLSemanal publicó un artículo en el que se afirmaba que Galli recibió una oferta de 2 millones de euros por el 30% de Menéame, lo que valoraría la web en 6 millones de euros.

En Abadía Digital, y en muchos otros sitios se ha debatido el tema. A mi realmente esa cifra (y suponiendo que sea cierta) me parece exagerada por esa web. Estos son mis motivos:

  • Menéame es excluyente. Ya lo critiqué en su día, y lo cierto es que se ve como, poco a poco, Menéame ha dejado de ser democrático. Los habituales de Menéame se han ido reduciendo sobretodo a los auténticos frikis del PC. Es decir, el perfil medio es jóven entre 19 y 25 años, estudiante universitario de informática. Los votos negativos hoy en día evita que prosperen noticias que no se adapten a su ideología, sustituyendo la democracia por la ley del grupo más fuerte. Este perfil de usuario ha arraigado con tanta fuerza que es difícil que Menéame vuelva a abrirse al resto de usuarios.
  • El perfil del usuario de Meneame no es fácil de rentabilizar. El perfil de sus usuarios es el de gente que ignora la publicidad convencional. Tampoco tienen un gran poder adquisitivo que les haga compradores natos.
  • Publicidad moderada. La inclusión de publicidad en Menéame está muy limitada. Según el formato o cómo sea la publicidad, sus usuarios, más exigentes que el internauta medio (y con blogs, también más poderosos), no lo tolerarían. El pago por post, por ejemplo, podría llevar una web así a perder el respaldo de sus usuarios.
  • Difícil de domar. Ya se vio hace poco cómo el administrador de Digg fue incapaz de censurar una noticia sobre una clave para romper la seguridad del HD-DVD, una clave que publicada en su web le podría meter en problemas legales. Si no hubiese cedido y hubiese seguido censurando, se le habrían puesto sus usuarios en contra, con el riesgo de que miles de blogs empezasen a criticarle, situación ideal para que la competencia pudiese atacar.
  • Vulnerable a las modas. El éxito de Menéame proviene de una idea bastante fácil de poner en práctica. No hace falta más de uno o dos programadores para lanzar un servicio web de este estilo. El hecho de que sea tan fácil hacer un servicio similar o mejor que Menéame hace que tarde o temprano llegue una web que poco a poco te desbanque.
  • Difícil de modificar. El éxito de Menéame depende de su idea. Se puede ampliar y mejorar, pero no es fácil de cambiar. Además, un paso en falso puede ser fatal.

Es cierto que al tener esa audiencia, se puede aprovechar para obtener beneficios, aunque sea de forma indirecta, pero lo cierto es que se me ocurren decenas de ideas sobre cómo invertir 6M de euros y conseguir más beneficios y más seguros.