Este es uno más de varios posts sobre SEO que haré estas 2 semanas, pero ya aviso que después no habrá muchos más.

De todos es sabido que Google hace lo justo para disimular su poca simpatía por los SEO. Al mencionar la palabra SEO, a los más ignorantes del tema (léase periódicos o EDans) viene la cabeza la imagen de un spammer que llena de spam foros o un tipo que con sus trampas consigue posicionar una web mala por encima de una web buena. Lo que es sin duda como decir que Internet se debería de prohibir por la existencia de pornografía infantil.

El interés de Google en demonizar a los SEOs es evidente, ya que hacen que cientos de miles de empresas se ahorren pagar por aparecer en AdWords. Que nadie dude que estaríamos en un panorama muy distinto en el caso de que no se hubiese inventado AdWords, un escenario donde Google sólo sobreviviría si mantuviese una clara excelencia en sus resultados orgánicos.

En poco más de 10 años los SEOs, a pesar de spam y otras cosas malas, también han ayudado a Internet a dar un salto de calidad. Más de 10 años mejorando la usabilidad de las webs, generando contenido más útil, posicionando webs buenas, mejorando la navegación interna de portales caóticos, ayudando a Google a llenar sus servidores de caches de páginas de otra forma inaccesibles. Miles de personas de todo el mundo han ayudado a mejorar Internet bajo las directrices de calidad de Google y le han ayudado mostrar estos resultados entre los primeros resultados.